Sistematización de Experiencia
El autoconocimiento como génesis de la trascendencia
A. Punto de Partida:
En el proceso de acompañar las lecciones de Religión de los estudiantes
del II ciclo del Sistema Educativo San Isidro Labrador he percibido que el proceso
del conocimiento de la persona infiere el escenario de las creencias. Las
y los estudiantes frente a los discursos emiten una valoración desde su convencimiento
y experiencia de vida.
B. Las
Preguntas Iniciales:
¿Cómo los estudiantes desde el autoconocimiento pueden fortalecer la
dimensión de trascendencia?
¿Qué importancia tienen las perspectivas de la persona en la forma de
percibir una confesión religiosa?
¿Es posible encontrar coherencia en lo que hago con lo que soy?
¿La convivencia es un escenario donde empleo mi juicio ético?
Objetivo: Efectuar un estudio hermenéutico del proceso de autoconocimiento
por medio de prácticas y ejercicios áulicos para sustentar una caracterización
del yo trascendente.
Estrategia: El árbol de la vida
-Recordar experiencias de la vida.
-Plasmarlas en una representación gráfica (árbol)
-Reconocer episodios trascendentes
c. Recuperación
del proceso vivido:
c1.-Reconstruir
la historia:
Durante 9 encuentros pude realizar observaciones a los estudiantes de
sexto año de Sistema Educativo San Isidro Labrador. Los espacios escogidos
fueron su las clases de ética y religión que se imparten los días jueves a la
sexta hora. Los estudiantes Son muy participativos y críticos. Desde el segundo
encuentro son cercanos y me integraron a sus actividades con normalidad.
Los niños de sexto año tienen una inquietud por conocerse pero se les
dificulta poder sistematizar y reivindicar muchas de sus experiencias. Es
posible identificar los eventos relevantes de nuestra vida por medio de
actividades estéticas en el aula. Los ejercicios de reflejo personal son realizados de manera creativa pero a la
vez este escenario permite cada quien establecer su forma de visualizar las
diferencias. En este escenario los compañeros se convierten en simples
espectadores de las experiencias de vidas de sus demás compañeros y compañeras.
Cada estudiante trae consigo un imaginario de vida social y acorde a este se
actúa en el cotidiano. Como consecuencia de estas formas aisladas al colectivo
encontramos las diversas discriminaciones en el ambiente escolar.
c2.-Ordenar y clasificar la Información
-Los estudiantes tienen
inquietud por conocerse
-Reflejan los eventos principales
de su vida por medio de un ejercicio de reflejo personal
-Reflexiona entorno a
ellos.
-Acoge estas experiencias
como agentes de su personalidad y trascendencia
d.- Reflexión de fondo: ¿Por qué pasó lo que pasó?
d1.
Analizar y sintetizar
El principio de la convivencia desde la individualidad como matriz civilizatoria marca un cosmos
alternativo a uno general que es opresor. Es decir, que la convivencia
escolares una propuesta –opción a una vivencia limitada ¿En qué sentido? En que
la concepción de ser humano: carne y
espíritu confiere otro orden. La creación de un espacio donde hay otra
interpretación de la vida, símbolos y valoración que se construye a través de
contexto de persecución y negación.
La valoración de la persona nos da muchas certezas. Pareciera que hay un
protocolo consolidado que aporta un pensamiento dicotómico de comportamientos
buenos y malos. La realidad no es plana, constata Morín, son muchos los
elementos que se encuentran interrelacionados. Si la realidad no es simple, el
conocimiento tampoco puede serlo so pena de incurrir en el error. (Morín,
1994). Para delimitar este concepto Morín lo contrapone constantemente al
pensamiento simple.
d2.
Hacer una interpretación crítica del proceso
Aquí la formulación de la pregunta: ¿Cómo se puede estructurar una caracterización
del buen vivir desde una hermenéutica de experiencia del propio conocimiento? La identificación del imaginario simbólico
permite la identificación de conceptos como matriz civilizatorio por eso se
hace necesario la indagación de la referencialidad y vigencia de marcos
específicos. Y de nuestra parte requiere una actitud contra hegemónica donde la
perspectiva de la comunidad y los horizontes del buen vivir sean el verdadero
contexto de convivencia.
La imperiosa necesidad de cambiar un modelo social basado en la idea de
“progreso” ha hecho emerger un sinnúmero de propuestas de un cambio estructural, ente ellas, el buen
vivir. El objetivo de casi todas las naciones del mundo, desde un criterio
capitalista, es alcanzar el desarrollo
convencional entendido como progreso, para ello se fortalece como necesario una
cultura extractivita y de acumulación que no hace más que ampliar las brechas
de desigualdad y pobreza; al final de tantos esfuerzos, solo unas pocas
naciones alcanzan dicho desarrollo, dando paso a la clasificación del llamado
Primer Mundo y Tercer Mundo.
En cada centro hay una matriz y esta matriz es contextual. La
construcción simbólica de mentalidad como civilización se entiende como proceso
de configuración de una forma de ser, vivir y pensar. El sentido de encuentro
es una experiencia latente en la mediación entre pares porque connota un modo
de relacionamiento horizontal. La integración y la “vivencia profunda” con los
otros, son realidades que denotan un temor a la marginación, la soledad y la
marginación en un entorno donde no se es ciudadano. El interés por encuestas de
un buen vivir despierta en la sociedad
la oportunidad de descubrir la importancia de la experiencia de un bienestar y
la oportunidad de crear nuevos horizontes, valorando la vida no como mercancía.
Así el producir no tiene un fin lucrativo sino la satisfacción de necesidades
del desarrollo comunitario y el desarrollo de la individualidad que beneficia a
lo comunitario.
e. Los puntos de llegada:
e1. Formular conclusiones
1)
Los criterios de la enseñanza religiosa sugieren una formación rica en ética en aras de una
cultura de paz. La experiencia sistematizada encontró el conocimiento personal como
una práctica fraterna que permite impulsar la motivación entre los niños y
desarrollar un ambiente de diálogo y aprendizaje, construyendo categorías
práctico – morales. La perspectiva de motivación aquí concebida quiere
comprobar que no es indispensable la figura autoritaria (muchas veces
generacional) para alcanzar un fin.
2)
El espacio de la enseñanza de la religión puede convertirse en un espacio
de formación en mediación para impulsar formas cordiales de tintegración y
desarrollar un razonamiento práctico – moral. Este paradigma nos lleva a
superar la misma convivencia para buscar la formación en mediadores y
mediadoras de paz.
3)
La unidad curricular de religión se encuentra fundamentada por la
promoción de una cultura de paz. Es decir que incide significativamente en la
convivencia grupal desde el conocimiento trascendente de la persona.
4)
Referencias:
Blanco, JG. (2009). Influencia de la familia en la toma de decisiones a
la hora de la elección vocacional, de acuerdo a los intereses y aptitudes
mostrados por los estudiantes de la sección 6-1 de la escuela La Repunta, circuito
05 durante el curso lectivo 2009. Tesis para optar por el grado de Licenciatura
en Orientación, Universidad Nacional Costa Rica.
Correa de Molina, C. (2004)
Currículo dialógico, sistémico e interdisciplinar: subjetividad y desarrollo
humano. Bogotá: Cooperativa Editorial Magisterio.
Freire, P (2011) Pedagogía de
la Esperanza. Buenos Aires: Siglo XXI.
Jiménez Bautista, Francisco. Racionalidad
Pacífica. Una introducción a los estudios de la paz. Colección Paz y
Conflictos. Madrid: Ed. Dykinson. 2011
Rodríguez de Ibarra, Diana.
Las 3 inteligencias: intelectual, emocional y moral: una guía para el
desarrollo integral de nuestros hijos. 2ed. México: Trillas, 2013.
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