domingo, 7 de junio de 2015

Sistematización de Experiencia

Sistematización de Experiencia

El autoconocimiento como génesis de la trascendencia


A.    Punto de Partida:

En el proceso de acompañar las lecciones de Religión de los estudiantes del II ciclo del Sistema Educativo San Isidro Labrador he percibido que el proceso del conocimiento de la persona infiere el escenario de las creencias.  Las y los estudiantes frente a los discursos emiten una valoración desde su convencimiento y experiencia de vida.


B.    Las Preguntas Iniciales:
¿Cómo los estudiantes desde el autoconocimiento pueden fortalecer la dimensión de trascendencia?
¿Qué importancia tienen las perspectivas de la persona en la forma de percibir una confesión religiosa?
¿Es posible encontrar coherencia en lo que hago con lo que soy?
¿La convivencia es un escenario donde empleo mi juicio ético?

Objetivo: Efectuar un estudio hermenéutico del proceso de autoconocimiento por medio de prácticas y ejercicios áulicos para sustentar una caracterización del yo trascendente.

Estrategia: El árbol de la vida

-Recordar experiencias de la vida.
-Plasmarlas en una representación gráfica (árbol)
-Reconocer episodios trascendentes

c. Recuperación del proceso vivido:

 c1.-Reconstruir la historia:
Durante 9 encuentros pude realizar observaciones a los estudiantes de sexto año de Sistema Educativo San Isidro Labrador. Los espacios escogidos fueron su las clases de ética y religión que se imparten los días jueves a la sexta hora. Los estudiantes Son muy participativos y críticos. Desde el segundo encuentro son cercanos y me integraron a sus actividades con normalidad.
Los niños de sexto año tienen una inquietud por conocerse pero se les dificulta poder sistematizar y reivindicar muchas de sus experiencias. Es posible identificar los eventos relevantes de nuestra vida por medio de actividades estéticas en el aula. Los ejercicios de reflejo personal  son realizados de manera creativa pero a la vez este escenario permite cada quien establecer su forma de visualizar las diferencias. En este escenario los compañeros se convierten en simples espectadores de las experiencias de vidas de sus demás compañeros y compañeras. Cada estudiante trae consigo un imaginario de vida social y acorde a este se actúa en el cotidiano. Como consecuencia de estas formas aisladas al colectivo encontramos las diversas discriminaciones en el ambiente escolar.  

c2.-Ordenar y clasificar la Información
-Los estudiantes tienen inquietud por conocerse
-Reflejan los eventos principales de su vida por medio de un ejercicio de reflejo personal
-Reflexiona entorno a ellos.
-Acoge estas experiencias como agentes de su personalidad y trascendencia

d.- Reflexión de fondo: ¿Por qué pasó lo que pasó?
          d1. Analizar y sintetizar
El principio de la convivencia desde la individualidad  como matriz civilizatoria marca un cosmos alternativo a uno general que es opresor. Es decir, que la convivencia escolares una propuesta –opción a una vivencia limitada ¿En qué sentido? En que la concepción de  ser humano: carne y espíritu confiere otro orden. La creación de un espacio donde hay otra interpretación de la vida, símbolos y valoración que se construye a través de contexto de persecución y negación.  
La valoración de la persona nos da muchas certezas. Pareciera que hay un protocolo consolidado que aporta un pensamiento dicotómico de comportamientos buenos y malos. La realidad no es plana, constata Morín, son muchos los elementos que se encuentran interrelacionados. Si la realidad no es simple, el conocimiento tampoco puede serlo so pena de incurrir en el error. (Morín, 1994). Para delimitar este concepto Morín lo contrapone constantemente al pensamiento simple.

          d2. Hacer una interpretación crítica del proceso
Aquí la formulación de la pregunta: ¿Cómo se puede estructurar una caracterización del buen vivir desde una hermenéutica de experiencia del propio conocimiento?  La identificación del imaginario simbólico permite la identificación de conceptos como matriz civilizatorio por eso se hace necesario la indagación de la referencialidad y vigencia de marcos específicos. Y de nuestra parte requiere una actitud contra hegemónica donde la perspectiva de la comunidad y los horizontes del buen vivir sean el verdadero contexto de convivencia.
La imperiosa necesidad de cambiar un modelo social basado en la idea de “progreso” ha hecho emerger un sinnúmero de propuestas  de un cambio estructural, ente ellas, el buen vivir. El objetivo de casi todas las naciones del mundo, desde un criterio capitalista,  es alcanzar el desarrollo convencional entendido como progreso, para ello se fortalece como necesario una cultura extractivita y de acumulación que no hace más que ampliar las brechas de desigualdad y pobreza; al final de tantos esfuerzos, solo unas pocas naciones alcanzan dicho desarrollo, dando paso a la clasificación del llamado Primer Mundo y Tercer Mundo.
En cada centro hay una matriz y esta matriz es contextual. La construcción simbólica de mentalidad como civilización se entiende como proceso de configuración de una forma de ser, vivir y pensar. El sentido de encuentro es una experiencia latente en la mediación entre pares porque connota un modo de relacionamiento horizontal. La integración y la “vivencia profunda” con los otros, son realidades que denotan un temor a la marginación, la soledad y la marginación en un entorno donde no se es ciudadano. El interés por encuestas de un buen vivir despierta en  la sociedad la oportunidad de descubrir la importancia de la experiencia de un bienestar y la oportunidad de crear nuevos horizontes, valorando la vida no como mercancía. Así el producir no tiene un fin lucrativo sino la satisfacción de necesidades del desarrollo comunitario y el desarrollo de la individualidad que beneficia a lo comunitario.

e. Los puntos de llegada:
e1. Formular conclusiones
1)    Los criterios de la enseñanza religiosa sugieren  una formación rica en ética en aras de una cultura de paz. La experiencia sistematizada encontró el conocimiento personal como una práctica fraterna que permite impulsar la motivación entre los niños y desarrollar un ambiente de diálogo y aprendizaje, construyendo categorías práctico – morales. La perspectiva de motivación aquí concebida quiere comprobar que no es indispensable la figura autoritaria (muchas veces generacional) para alcanzar un fin.

2)    El espacio de la enseñanza de la religión puede convertirse en un espacio de formación en mediación para impulsar formas cordiales de tintegración y desarrollar un razonamiento práctico – moral. Este paradigma nos lleva a superar la misma convivencia para buscar la formación en mediadores y mediadoras de paz.

3)    La unidad curricular de religión se encuentra fundamentada por la promoción de una cultura de paz. Es decir que incide significativamente en la convivencia grupal desde el conocimiento trascendente de la persona.

4)     
Referencias:
Blanco, JG. (2009). Influencia de la familia en la toma de decisiones a la hora de la elección vocacional, de acuerdo a los intereses y aptitudes mostrados por los estudiantes de la sección 6-1 de la escuela La Repunta, circuito 05 durante el curso lectivo 2009. Tesis para optar por el grado de Licenciatura en Orientación, Universidad Nacional Costa Rica.

Correa de Molina, C. (2004) Currículo dialógico, sistémico e interdisciplinar: subjetividad y desarrollo humano. Bogotá: Cooperativa Editorial Magisterio.

Freire, P (2011) Pedagogía de la Esperanza. Buenos Aires: Siglo XXI.


Jiménez Bautista, Francisco. Racionalidad Pacífica. Una introducción a los estudios de la paz. Colección Paz y Conflictos. Madrid: Ed. Dykinson. 2011

Rodríguez de Ibarra, Diana. Las 3 inteligencias: intelectual, emocional y moral: una guía para el desarrollo integral de nuestros hijos. 2ed. México: Trillas, 2013.



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